El acta de transferencia de las tres lanchas tipo Eduardoño se firmó en la ceremonia que se desarrolló en el Comando de Guardacostas de la Base Naval Sur de Guayaquil.
El acta fue suscrita por el almirante Ricardo Unda Serrano, comandante general de la Armada del Ecuador, y por Charles Morrill, director de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de Estados Unidos (EE.UU.).
Beneficios de las nuevas lanchas
Las lanchas tipo Eduardoño apoyarán en la logística para reforzar la seguridad y proporcionarán determinados beneficios, según la Armada del Ecuador, para prevenir actividades ilícitas como:
- Narcotráfico.
- Contrabando o pesca ilegal.
- Atención en emergencias como búsqueda y rescate marítimo.
- Ante amenazas a la vida humana en el mar.
- Protección de puertos y sectores estratégicos.
Las nuevas lanchas servirán para garantizar la seguridad de las rutas marítimas, así como la infraestructura estratégica del país, destacó la institución ecuatoriana.
Funciones operativas de las nuevas lanchas
Estas lanchas “operarán principalmente desde la línea costera, abarcando el mar territorial, la zona contigua, parte de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y aguas interiores”, de acuerdo a la Armada.
Estas lanchas están diseñadas para realizar:
- Operaciones contra el crimen transnacional organizado.
- Operaciones de seguridad y protección marítima en el territorio continental e insular.
- Operaciones antinarcóticos y atención a emergencias marítimas.
Objetivos de la donación de Estados Unidos
Morrill dijo en su intervención que esta primera entrega es un reflejo de la relación duradera entre EE.UU. y Ecuador. También señaló que este año su país celebra los 201 años de aniversario del Consulado de EE.UU. en Guayaquil, uno de los más antiguos en América Latina.
“EE.UU. colabora con orgullo con Ecuador a fortalecer la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la pesca ilegal, desafíos que requieren un compromiso sostenido, coordinado y permanente entre nuestros países”, subrayó el funcionario estadounidense al destacar la gestión de la Armada del Ecuador.
Su presencia se debió precisamente para formalizar la entrega de las embarcaciones y ratificar el apoyo a la Armada del Ecuador. Anticipó que retornará en próximos meses para la entrega de las embarcaciones restantes.
Vanessa Acker, jefa de la Misión Adjunta de la Embajada de EE.UU. en Ecuador, manifestó que la donación de las embarcaciones se hace “con el fin de fortalecer los esfuerzos de interdicción en altamar”.
“Esas embarcaciones van a desempeñar un papel fundamental en la lucha contra la actividad criminal en el país y en toda la región”, mencionó.
Además, adelantó que a esta contribución “se sumarán en un futuro cercano drones de largo alcance, que van a fortalecer la capacidad de Ecuador para combatir el narcotráfico en altamar y la pesca ilegal”. La Fuerza Terrestre de Ecuador ya aplica el uso de drones en operaciones.
Acker indicó que estas iniciativas conjuntas, con otras inversiones en curso, como los entrenamientos tácticos y transferencias de equipamiento, reflejan la solidez de la relación bilateral y los compromisos compartidos de fortalecer la seguridad marítima para enfrentar las amenazas transnacionales.
Las lanchas fortalecerán la capacidad operativa de Ecuador
Por su parte, Unda resaltó el significado de la donación: “La cooperación que hoy se materializa responde a un enfoque estratégico basado en la corresponsabilidad. No se trata únicamente de la provisión de medios navales, sino de la voluntad política y del cumplimiento estricto de compromisos institucionales, elementos que garantizan la sostenibilidad y proyección de esta alianza en el tiempo”.
Expresó que el crimen organizado transnacional ha evolucionado hacia estructuras altamente adaptativas, lo que requiere una respuesta contundente, coordinada y sostenida.
Loffredo destacó que Ecuador actualmente tiene un desafío: “Liderar en la región la lucha contra el narcotráfico, con hechos, con operaciones y con una línea firme”. Añadió que asumir ese liderazgo implica tomar decisiones y mantener el rumbo.
Loffredo reiteró que hoy la Armada del Ecuador sostiene una de las líneas importantes de esta lucha. “Una línea donde se disputan rutas, donde se define el control y donde cada acción tiene consecuencias directas en la seguridad del país. Porque cuando se presionan esas rutas, el impacto positivo llega a las calles, a los barrios y a la vida de nuestra gente, que sueña con vivir en paz. Esa es la responsabilidad que estamos asumiendo”, recalcó Loffredo.
En ese sentido agradeció la donación de las 12 embarcaciones que recibirá Ecuador durante este año “para fortalecer su capacidad operativa”. (KSQ)






